Tras 31 días de movilizaciones, las organizaciones afiliadas a la COB resolvieron mantener los bloqueos y descartar cualquier diálogo con el Gobierno, aunque autorizaron corredores humanitarios para emergencias médicas.
La Central Obrera Boliviana (COB) y las organizaciones sociales movilizadas resolvieron este domingo mantener las medidas de presión y sostener la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz, al considerar que no existen condiciones para instalar un proceso de diálogo con el Gobierno. La determinación fue asumida durante el ampliado nacional realizado con la participación de representantes sindicales, campesinos, juntas vecinales y otros sectores que impulsan las protestas desde hace más de un mes.
La decisión también contempla la habilitación de corredores humanitarios destinados a garantizar el tránsito de ambulancias, personas enfermas, personas con discapacidad y vehículos que transporten oxígeno, medicamentos e insumos médicos para los hospitales que enfrentan dificultades de abastecimiento.
Al concluir el encuentro, el dirigente de la Confederación de Jubilados de Bolivia, Rodolfo Ayala, informó que la principal resolución del ampliado fue mantener vigente la demanda de renuncia presidencial. “Se mantiene la resolución con la renuncia del presidente”, señaló, al explicar que las organizaciones ratificaron la continuidad de las movilizaciones.
Ayala indicó además que se acordó permitir el ingreso de suministros destinados al sistema de salud para evitar mayores complicaciones en centros hospitalarios que reportan escasez de oxígeno y otros insumos esenciales. “Para que no se esté dando una mala imagen a la Central Obrera Boliviana”, se decidió abrir un corredor humanitario para atender estas necesidades urgentes, afirmó.
La postura fue posteriormente ratificada por la propia COB mediante una publicación difundida en sus canales oficiales. El mensaje señala que el ampliado resolvió mantener las medidas de presión y que las bases rechazaron cualquier posibilidad de diálogo con el Ejecutivo. Asimismo, se remarca que hasta el momento no existe una convocatoria formal conocida por las organizaciones movilizadas.
En la misma línea, el representante de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Severo Marca, sostuvo que las bases mantienen la decisión asumida y que no recibieron ninguna invitación oficial para iniciar conversaciones. “Ningún diálogo, acá tampoco hemos visto ninguna invitación”, declaró al término de la reunión.
El exdirigente cobista Jaime Solares, quien participó del ampliado, coincidió en que la resolución central es preservar los bloqueos y continuar con las movilizaciones. Según explicó, la medida estará acompañada por el funcionamiento de corredores humanitarios para el traslado de alimentos e insumos médicos, aunque todavía resta definir los mecanismos específicos para su aplicación en las distintas regiones.
La anulación de las órdenes de aprehensión que pesaban sobre el dirigente de la COB, Mario Argollo, y el ejecutivo campesino Vicente Salazar tampoco modificó la posición de las organizaciones. Ambos nombres habían sido mencionados anteriormente como parte de las condiciones para generar acercamientos, pero durante el ampliado ese tema quedó relegado frente a la decisión de mantener las protestas.
Solares aseguró que el encuentro reflejó una posición mayoritaria de las bases a favor de continuar las movilizaciones. “La lucha continúa (…). El compañero Argollo ha dado la conclusión de que la lucha continúa”, manifestó al describir el resultado de la reunión.
De esta manera, la COB y los sectores movilizados ratificaron la continuidad de los bloqueos en distintos puntos del país, manteniendo su demanda política principal y descartando, por ahora, cualquier escenario de diálogo con el Gobierno, mientras se garantiza el paso de ambulancias, pacientes y suministros médicos considerados esenciales.
COB RATIFICA BLOQUEOS Y EXIGE LA RENUNCIA DE PAZ

