Gobiernos alineados con Washington se meten en los asuntos internos del país y descalifican las protestas sociales bolivianas, además de acusar a marchistas, campesinos e indígenas como criminales y narcotraficantes en medio de la crisis política nacional.
El grupo “Escudo de las Américas”, promovido por el presidente estadounidense Donald Trump, intervino públicamente en el conflicto político y social que atraviesa Bolivia al emitir un pronunciamiento sobre las movilizaciones obreras, campesinas e indígenas que enfrenta el Gobierno de Rodrigo Paz.
En el documento difundido en las últimas horas, los gobiernos integrantes del bloque regional sostienen que “no podemos permitir el derrocamiento de líderes democráticamente elegidos en nuestro hemisferio”, además de atribuir las protestas y marchas a “criminales y narcotraficantes”. La declaración representa una posición de injerencia directa sobre un conflicto interno boliviano y se produce mientras continúan las tensiones sociales y políticas en distintas regiones del país.
El pronunciamiento fue acompañado por mandatarios cercanos a la administración estadounidense, entre ellos Javier Milei, Nayib Bukele, Santiago Peña, Rodrigo Chaves y José Antonio Kast.
La postura internacional también fue reforzada desde Washington. El secretario de Estado Marco Rubio aseguró que la Casa Blanca respalda “sin reservas” al Gobierno boliviano y volvió a vincular a los sectores movilizados con actividades criminales. “No dejaremos que delincuentes y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”, afirmó.
BLOQUE IMPULSADO POR EE.UU. GENERA INJERENCIA Y CALIFICA DE CRIMINALES A MOVILIZADOS EN BOLIVIA

