La planta potabilizadora concluye su construcción total y se alista para operar, garantizando abastecimiento continuo, mejor calidad sanitaria y cobertura sostenida para miles de familias del municipio de Trinidad.
La ciudad de Trinidad se encuentra en la fase final para contar con suministro permanente de agua potable, tras confirmarse la conclusión total de la planta potabilizadora que abastecerá a la capital beniana. La obra, que permaneció durante décadas como una demanda insatisfecha, ingresa ahora en etapa operativa, según verificación realizada por autoridades municipales durante una inspección técnica.
El alcalde Cristhian Cámara informó que la infraestructura alcanzó el 100% de ejecución física. Durante el recorrido oficial, afirmó: “La planta está completamente concluida y preparada para iniciar operaciones en beneficio de la población”.
De acuerdo con los datos técnicos proporcionados por el gobierno municipal, la instalación fue diseñada para procesar grandes volúmenes de agua cruda, garantizando su tratamiento bajo estándares sanitarios vigentes. La capacidad operativa permitirá cubrir la demanda urbana actual y proyectar ampliaciones en función del crecimiento demográfico.
La ejecución del proyecto se consolidó tras cinco años de gestión continua, incluyendo etapas de planificación, financiamiento y construcción. Registros administrativos y reportes de avance físico respaldan la finalización de la obra en su totalidad.
Con la entrada en funcionamiento de la planta, se prevé un cambio sustancial en la distribución del servicio. El suministro dejará de depender de sistemas intermitentes para pasar a una provisión continua, reduciendo cortes prolongados y mejorando la presión en la red domiciliaria.
Desde la Alcaldía se precisó que el sistema incorpora procesos de potabilización que aseguran la calidad del agua destinada al consumo humano. “Estamos garantizando agua segura y constante para la ciudad”, señaló Cámara, destacando que la operación será supervisada bajo controles técnicos permanentes.
Informes municipales indican que el proyecto responde a una necesidad histórica identificada en diagnósticos urbanos y sanitarios realizados en las últimas décadas. La falta de continuidad en el servicio había sido uno de los principales problemas estructurales del municipio.
La planta potabilizadora es considerada una de las inversiones más relevantes ejecutadas en Trinidad en materia de infraestructura básica. Documentos oficiales del municipio sitúan esta obra como prioritaria dentro del plan de desarrollo urbano, debido a su impacto directo en salud pública y condiciones de vida.
Autoridades locales sostienen que el sistema permitirá ordenar la expansión de la ciudad y mejorar la cobertura en barrios que anteriormente enfrentaban limitaciones de acceso. “Es una obra que cambia la vida diaria de la gente”, expresó el alcalde durante la inspección.
La información técnica, los reportes de avance y la verificación in situ confirman que el proyecto se encuentra concluido y en condiciones de entrar en funcionamiento, marcando un hito en la provisión de servicios básicos en Trinidad.












