La administración municipal formalizó ante la Contraloría la entrega completa de archivos físicos y digitales de su gestión, activando un proceso de revisión institucional bajo normas de control y fiscalización pública.
El Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad oficializó la remisión de una carta a la Contraloría General del Estado en la que comunica la disponibilidad plena de toda la documentación generada durante la gestión 2021–2026. La decisión activa un escenario de control externo con acceso irrestricto a archivos administrativos, financieros y legales.
El documento, firmado por el alcalde Cristian Cámara en su condición de Máxima Autoridad Ejecutiva, establece que el municipio ha concluido la organización, foliación y resguardo del material institucional, cumpliendo disposiciones de la Constitución Política del Estado y la Ley Nº 1178 de Administración y Control Gubernamentales.
En la nota enviada a la instancia contralora se detalla que los equipos de auditoría podrán revisar expedientes de contratación de bienes, obras y servicios, registros de ejecución presupuestaria, estados financieros auditados, informes de planificación operativa, documentación de recursos humanos y el estado de procesos judiciales y administrativos.
“La transición será transparente. No hay nada que ocultar”, afirmó Cámara, al confirmar que la documentación está disponible tanto en soporte físico como digital. La comunicación también solicita que se activen los mecanismos de fiscalización que correspondan dentro del control externo posterior.
La autoridad municipal instruyó a las secretarías coordinar con las comisiones de transición la entrega ordenada de información, mediante cronogramas definidos para cada área. El objetivo es garantizar que el traspaso administrativo se realice sin observaciones ni vacíos documentales.
En paralelo, el Ejecutivo municipal ratificó la continuidad de los servicios públicos y proyectos en ejecución. “El municipio no puede parar”, sostuvo el alcalde, al descartar cualquier interrupción en la atención a la población o en la respuesta a emergencias.
El envío de la carta a la Contraloría se constituye en un acto formal de apertura a la fiscalización institucional, respaldado por el principio de publicidad y el acceso a la información pública. Desde la Alcaldía se remarcó que toda la gestión desarrollada está sujeta a verificación técnica por parte de los auditores que sean designados.
La comunicación oficial precisa que la entrega incluye la totalidad del archivo institucional consolidado durante cinco años de administración, quedando bajo revisión de la entidad encargada del control gubernamental.
