PRESIÓN CRUCEÑA FUERZA RENUNCIA DE LA VICEMINISTRA ANDREA BARRIENTOS

Mar 7, 2026

La salida de la viceministra de Autonomías se produjo tras una fuerte ofensiva política impulsada desde Santa Cruz por líderes cívicos y figuras regionales que cuestionaron duramente sus declaraciones sobre la distribución de recursos.


La dimisión de Andrea Barrientos al cargo de viceministra de Autonomías se concretó la tarde del viernes luego de una intensa presión política ejercida por dirigentes y autoridades del departamento de Santa Cruz, quienes exigieron públicamente su alejamiento tras una serie de declaraciones que generaron fuerte rechazo en la región.
La exautoridad comunicó su decisión mediante una carta dirigida directamente al presidente Rodrigo Paz Pereira, quien se encuentra fuera del país en una visita oficial en Estados Unidos. El documento formaliza su salida del gobierno y explica que la determinación responde a la necesidad de evitar mayores tensiones políticas.
La renuncia se produjo después de varios días de críticas provenientes de líderes cruceños, entre ellos el gobernador Luis Fernando Camacho, el empresario y exministro Branko Marinkovic, además de representantes del Comité Pro Santa Cruz y otros sectores regionales que interpretaron sus palabras como un cuestionamiento al principio de redistribución de recursos hacia las regiones.
Las declaraciones que desataron la tormenta política fueron emitidas durante una entrevista, cuando Barrientos explicó cómo debía aplicarse la propuesta de redistribución conocida como “50/50”. Sus palabras generaron incomodidad inmediata en Santa Cruz.
“¿Qué creen algunos candidatos que significa el 50/50? ¿Que el Gobierno simplemente va a entregar el 50% de los recursos y cada región hará lo que quiera? No funciona así”, afirmó entonces la viceministra.
La frase fue interpretada por varios dirigentes cruceños como una señal de que el Gobierno pretendía reinterpretar el compromiso de transferir mayores recursos a las regiones, una demanda histórica del movimiento autonómico.
La polémica se agravó cuando la autoridad también mencionó que la aplicación del modelo podría tomar distintos plazos, dependiendo de las condiciones institucionales.
“Ese proceso podría tomar tres días, semanas o incluso diez años”, sostuvo, una afirmación que terminó alimentando las críticas de líderes regionales que acusaron al Ejecutivo de no tener voluntad política para avanzar en la descentralización.
A partir de ese momento comenzaron a multiplicarse los pronunciamientos en Santa Cruz exigiendo su renuncia. Dirigentes cívicos y políticos consideraron que sus declaraciones representaban una postura centralista incompatible con el proceso autonómico impulsado en el país desde la aprobación de la nueva estructura territorial del Estado.
La presión política escaló rápidamente y obligó a Barrientos a ofrecer disculpas públicas, reconociendo que sus palabras generaron interpretaciones que no reflejaban la posición del Gobierno.
“Reconozco que cometí un error de comunicación y lamento profundamente que mis palabras hayan sido malinterpretadas”, manifestó días atrás.
En su carta de renuncia, la exviceministra señaló que asumió el cargo con la intención de fortalecer el trabajo institucional y contribuir al desarrollo de políticas públicas orientadas a consolidar el modelo autonómico.
“Mediante la presente me permito presentar mi renuncia al cargo de Viceministra de Autonomías, responsabilidad que he tenido el honor de ejercer con profundo sentido de compromiso y vocación de servicio al país”, escribió.
Barrientos también defendió su desempeño al frente del despacho y destacó que su trabajo estuvo guiado por la responsabilidad institucional.
“Asumí esta función con la convicción de aportar al fortalecimiento del Estado y a la construcción de políticas públicas que contribuyan al desarrollo de Bolivia y al bienestar de sus ciudadanos”, afirmó en la misiva enviada al jefe de Estado.
La exautoridad señaló además que decidió dar un paso al costado para evitar que el conflicto político escale en un momento delicado para el país.
“Bolivia atraviesa un momento complejo que demanda transformaciones profundas para encaminar al país hacia un horizonte de estabilidad e institucionalidad”, expresó en el documento.
Un aspecto que llamó la atención dentro de la estructura gubernamental fue que la renuncia fue presentada directamente al presidente y no al ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, quien por jerarquía institucional es el superior inmediato del Viceministerio de Autonomías.
Tras hacer pública su salida del Gobierno, Barrientos difundió también un mensaje en sus redes sociales en el que agradeció el respaldo recibido durante su gestión y reafirmó su compromiso con el país.
“Los cargos son pasajeros, pero las convicciones no. Creo profundamente en Bolivia y en la necesidad de construir instituciones fuertes que generen oportunidades y esperanza para todos”, escribió.