Teherán intensifica su respuesta militar tras ataques estadounidenses e israelíes. Autoridades iraníes informan sobre destrucción de radares estratégicos, frustración de incursiones armadas y continuidad de operaciones defensivas en Medio Oriente.
Las tensiones militares en Medio Oriente han alcanzado un nuevo nivel tras la intensificación de las acciones armadas entre Irán, Estados Unidos e Israel. Informes difundidos por agencias internacionales y medios estadounidenses señalan que el Pentágono se prepara para prolongar las operaciones militares en la región durante varios meses más.
El Mando Central de Estados Unidos solicitó el envío urgente de oficiales adicionales de inteligencia a su cuartel general en Tampa, Florida. La petición, revelada por el medio estadounidense Politico, apunta a reforzar el seguimiento de las operaciones contra Irán durante al menos cien días. La medida confirma que Washington prevé una fase prolongada de confrontación militar.
Fuentes citadas por ese medio indican que el incremento de personal refleja que la administración estadounidense no habría previsto la magnitud de las repercusiones estratégicas derivadas de la escalada bélica.
Mientras tanto, autoridades iraníes informaron haber neutralizado una incursión armada en la frontera occidental del país. De acuerdo con la agencia iraní Tasnim, un grupo separatista que intentó ingresar al territorio fue desmantelado tras una operación conjunta del Ministerio de Inteligencia y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Según el informe, durante el operativo fueron destruidos un centro logístico y un depósito de armas que pertenecían a la organización armada. Funcionarios iraníes sostienen que la operación tenía como objetivo ejecutar atentados en zonas urbanas y regiones fronterizas.
Un portavoz vinculado a las fuerzas de seguridad iraníes declaró que “los planes para introducir grupos armados en territorio nacional fueron detectados y neutralizados antes de que pudieran causar daños a la población”.
La situación se complica aún más por informaciones difundidas en medios occidentales que señalan supuestos planes de inteligencia para fomentar acciones armadas en la frontera iraní. Algunas publicaciones mencionan contactos entre autoridades estadounidenses y dirigentes kurdos en Irak.
Diversos grupos armados kurdos operan históricamente en áreas limítrofes entre Irak e Irán. Analistas regionales advierten que cualquier intento de utilizar esas milicias podría desatar una grave desestabilización en zonas ya marcadas por tensiones étnicas y políticas.
En el plano militar directo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó haber destruido más de siete radares avanzados pertenecientes a sistemas de vigilancia de Estados Unidos e Israel instalados en la región.
En un comunicado oficial, la fuerza militar iraní sostuvo que “la destrucción de estos sistemas dejó cegadas las capacidades de detección de nuestros adversarios”.
Las autoridades militares iraníes también aseguraron que misiles hipersónicos y drones lograron penetrar sistemas defensivos considerados entre los más sofisticados del mundo, incluido el escudo antimisiles THAAD.
De acuerdo con el reporte iraní, los ataques alcanzaron instalaciones estratégicas israelíes, entre ellas infraestructuras militares en el área metropolitana de Tel Aviv y zonas cercanas al aeropuerto internacional Ben-Gurión.
“Las agresiones no quedarán sin respuesta. Cada ataque contra nuestro territorio será enfrentado con determinación”, afirmó el comunicado difundido por la Guardia Revolucionaria.
En las últimas horas, Irán anunció además una nueva serie de lanzamientos de misiles y drones dentro de la denominada “Operación Verdadera Promesa 4”. La ofensiva constituye una respuesta directa a los bombardeos realizados previamente por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron haber detectado proyectiles lanzados desde territorio iraní y activaron sistemas de interceptación para contener los ataques. Hasta el momento, las autoridades israelíes no han informado oficialmente sobre víctimas derivadas de esos impactos.
En paralelo, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí comunicó que interceptó tres drones que, según sus sistemas de vigilancia, se dirigían hacia su territorio.
Las autoridades iraníes han reiterado que continuarán las acciones militares mientras existan bases estadounidenses activas en la región. Entre los posibles objetivos mencionados se encuentran instalaciones militares ubicadas en Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria aseguró que, desde el inicio de la contraofensiva iraní, centenares de efectivos estadounidenses e israelíes han resultado muertos o heridos en distintas operaciones militares.
