GOBIERNO ADMITE LA MALA CALIDAD DE LA GASOLINA, PERO CULPA AL GOBIERNO DE ARCE

Feb 4, 2026

Autoridades admiten fallas puntuales en carburantes mientras sostienen que toda la gasolina cumple norma; surtidores y productores de etanol se deslindan, y usuarios reportan daños mecánicos en regiones del país.


La posición oficial sobre la calidad de la gasolina cambió en pocos días y dejó una secuencia de afirmaciones que no encajan entre sí. Mientras un alto ministro reconoció que se distribuyó combustible en mal estado por un error técnico en la mezcla, las entidades del sector hidrocarburos difundieron informes asegurando que el producto comercializado cumple las especificaciones exigidas.
El Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos informaron de manera conjunta que detectaron volúmenes residuales de gasolina almacenada con parámetros por debajo de lo permitido, procedentes de cargamentos anteriores. También mencionaron presencia elevada de gomas y manganeso en ciertos tanques. Esos lotes fueron aislados y sometidos a tratamiento, según la versión institucional. No se precisaron cantidades ni destinos de distribución.
De forma paralela, el ministro de la Presidencia declaró públicamente que existió un problema en la preparación del combustible y que se entregó gasolina de mala calidad, situación que —según dijo— ya estaba en proceso de corrección. La admisión contrastó con comunicados técnicos difundidos el mismo día, donde se afirmó que la gasolina base importada y la producida en el país se encuentran dentro de los rangos normativos y son aptas para mezclarse con etanol.
YPFB sostuvo que un laboratorio inspector internacional certificó muestras de Gasolina Especial Plus tomadas en varias ciudades, confirmando que el producto se ajusta a los parámetros vigentes. La empresa estatal remarcó que mantiene controles continuos desde el origen del carburante en países vecinos hasta su almacenamiento y venta. Aun así, anunció nuevas medidas de supervisión, ingreso del combustible importado a plantas de refinación para verificación adicional y seguimiento con laboratorios externos.
Las declaraciones oficiales se produjeron luego de protestas de transportistas y sectores productivos que denunciaron daños en motores y maquinaria. Dirigentes del transporte libre en La Paz y Cochabamba expusieron públicamente piezas mecánicas afectadas y muestras de combustible oscuro. También reclamaron falta de respuesta oportuna de las autoridades reguladoras frente a sus advertencias previas.
En medio de esas denuncias, la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur) difundió un pronunciamiento para aclarar su papel en la cadena de suministro. La organización señaló que las estaciones de servicio no importan ni producen combustible, y que tampoco intervienen en procesos de mezcla o control de calidad. Indicó que su función se limita a comercializar el producto entregado por YPFB bajo supervisión de la ANH. Su gerente afirmó que los surtidores cumplen las exigencias técnicas, realizan limpiezas periódicas de tanques y han superado más de dos centenares de controles regulatorios.
El sector agroindustrial vinculado a la producción de etanol también salió a fijar postura. Ingenios sucroalcoholeros rechazaron que el biocombustible sea responsable de fallas mecánicas. Detallaron que el etanol anhidro nacional posee alta pureza y octanaje elevado, y que la mezcla real en las gasolinas comercializadas se mantiene por debajo de los límites permitidos. Según sus datos contractuales, el promedio nacional ronda el ocho por ciento, lejos de cifras mayores que circularon en redes sociales.