El equipo cochabambino perdió 1-4 ante Gualberto Villarroel, complicando su permanencia, mientras espera una resolución del TAS que podría revertir su caída de categoría.
Aurora confirmó su peor pesadilla en Oruro al caer 1-4 frente a Gualberto Villarroel y complicar de manera casi definitiva su permanencia en la máxima categoría del fútbol boliviano. El resultado deja al “equipo del pueblo” sin posibilidad matemática de alcanzar a Wilstermann en la tabla, pese a los cinco partidos restantes y los -5 puntos que arrastra, mientras el “aviador” suma 12 unidades con seis encuentros por disputar.
El cuadro aurorista saltó al campo con la obligación de sumar puntos, pero se topó con un rival sólido que impuso su localía desde el primer minuto. La historia del partido comenzó con la novedad del debut en el arco del joven Santiago Paz, hermano menor del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, quien mostró seguridad ante los ataques iniciales de Aurora.
Fernando Arismendi fue el primero en intentar abrir el marcador para el local, pero no logró definir. Posteriormente, Rodrigo Ramallo tuvo su oportunidad para anotar, aunque Paz volvió a demostrar reflejos y anticipación. La apertura llegó en tiempo de descuento del primer tiempo, cuando Samuel Galindo ejecutó un tiro libre impecable que superó al arquero visitante y desató la euforia local.
En la segunda etapa, Aurora intentó reaccionar, pero el joven delantero Schneider Peña amplió la ventaja con un certero remate, estableciendo el 2-0. Minutos después, Ramallo fue expulsado tras una falta sobre Seimandi y, al abandonar la cancha, realizó un gesto polémico hacia las cámaras, dejando un aire de controversia sobre su salida.
Con un hombre menos, Aurora consiguió descontar gracias a Alonso Sánchez, aunque la reacción fue efímera. Federico Andrada marcó el tercer gol de cabeza, y en los últimos minutos selló la goleada con un nuevo tanto, dejando el marcador final en 4-1.
El resultado hunde a Aurora en el descenso, mientras Gualberto Villarroel celebra un triunfo vital que lo ubica en zona de clasificación a torneos internacionales con 34 puntos. Los jugadores auroristas dejaron la cancha abatidos, conscientes de que el futuro de su club pende de una resolución del TAS, que podría ser la única esperanza para evitar el descenso.




