Legisladores denuncian que un reciente decreto gubernamental resta atribuciones a la Vicepresidencia y advierten un intento de desplazar a Edman Lara de su rol constitucional dentro del equilibrio institucional del Estado.
La escena política del país volvió a tensarse este miércoles luego de que un grupo de parlamentarios expresara públicamente su preocupación por lo que consideran un intento deliberado de reducir las competencias del vicepresidente Edman Lara tanto en la estructura del Ejecutivo como en el relacionamiento con el Legislativo. Según los legisladores, recientes disposiciones del Gobierno apuntarían a crear una instancia paralela capaz de asumir tareas históricamente reservadas al segundo mandatario.
El centro de la controversia es el Decreto 5488, que habilita el funcionamiento del Viceministerio de Coordinación Legislativa, una dependencia que, de acuerdo con su normativa de creación, tendrá la misión de articular la agenda parlamentaria, acompañar la producción legislativa, coordinar con las Brigadas Parlamentarias y realizar el seguimiento de ascensos militares, policiales y designaciones diplomáticas. Para los parlamentarios identificados con Lara, estas funciones colisionan directamente con las atribuciones que la Constitución Política del Estado reconoce a la Vicepresidencia.
Juan Pablo Quispe, diputado que respaldó la posición institucional del Vicepresidente, denunció que la medida deja prácticamente sin funciones al segundo dignatario del país. “Esto no solo vulnera el espíritu de la Carta Magna; abre un escenario en el que la Vicepresidencia queda subordinada por una oficina creada sin fundamento constitucional”, afirmó.
En la misma línea, la senadora Judith García sostuvo que la decisión gubernamental abre un precedente “peligroso” para la estabilidad del sistema democrático. “Los poderes del Estado deben complementarse, no superponerse. Pedimos respeto a la institucionalidad y a la jerarquía establecida. No aceptaremos figuras paralelas ni actos que puedan interpretarse como un golpe institucional”, advirtió.
A estas voces se sumó el diputado del PDC, Freddy Villalobos, quien afirmó que el nuevo viceministerio emerge como un “segundo vicepresidente”, capaz de intervenir en espacios donde la Vicepresidencia tiene competencias directas. Para el legislador, la medida constituye un intento evidente de desplazar a Edman Lara del centro de decisiones que le corresponde por mandato constitucional.
Pese a los cuestionamientos, el Gobierno defendió la medida. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, posesionó el lunes a cuatro viceministros, entre ellos a Wilson Santamaría, quien asumió precisamente la nueva cartera en disputa. Durante su designación, Santamaría aseguró que la labor del Viceministerio no pretende reemplazar funciones ni generar conflictos, sino fortalecer el vínculo entre los órganos del Estado.
“Mi instrucción es clara: transparentar procesos, facilitar la coordinación y trabajar con puertas abiertas”, declaró Santamaría. Enfatizó además que existe plena disposición para dialogar con la Vicepresidencia y atender cualquier observación institucional.
