MADURO PIDE REUNIÓN DE LA CELAC FRENTE A LA INJERENCIA MILITAR ESTADOUNIDENSE

Sep 15, 2025

El presidente venezolano propuso una conferencia urgente por la paz regional, ante el despliegue de tropas estadounidenses en el Caribe, buscando respaldo de los países miembros de la CELAC para preservar la soberanía.

El Caribe se ha convertido en el nuevo escenario de tensiones diplomáticas y militares en América Latina. Desde Caracas, el presidente venezolano Nicolás Maduro alzó la voz y pidió a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) convocar a una conferencia urgente para defender la soberanía y garantizar la paz regional.

La solicitud fue enviada por escrito al mandatario colombiano Gustavo Petro, actual presidente pro témpore del bloque, con el fin de coordinar una reunión de emergencia que reúna a los jefes de Estado de la región. “He tomado esta iniciativa porque necesitamos actuar con prontitud. Le envié cartas a varios presidentes para que la CELAC lidere un proceso de diálogo que reafirme a América Latina y el Caribe como territorio de paz”, afirmó Maduro durante una conferencia de prensa en Caracas.

El llamado surge tras el despliegue de fuerzas militares de Estados Unidos en aguas del Mar Caribe, acción que el Gobierno venezolano calificó de injerencista y amenazante para la estabilidad regional. En respuesta, Caracas movilizó milicianos y reforzó sus fronteras, advirtiendo que no permitirá ninguna agresión.

ACUSACIONES Y RESPUESTAS

Washington ha sostenido, sin pruebas concluyentes, que el mandatario venezolano mantiene vínculos con el llamado cartel de los Soles, recientemente incluido en una lista de organizaciones terroristas globales junto al cartel de Sinaloa, Carteles Unidos, la MS-13 y otros grupos criminales. Para el Gobierno de Venezuela, estas acusaciones son parte de una estrategia de presión política y mediática que justifica el movimiento de tropas en la región.

Maduro, en su intervención, fue más allá de la coyuntura militar y cuestionó de manera frontal la postura de la actual administración estadounidense. “Pasaron de tener relaciones maltrechas a completamente desechas. No puede ser que se diga una cosa y se haga lo contrario. No existe un país en el mundo que pueda confiar plenamente en la palabra de Washington”, subrayó.

El mandatario también lamentó que las comunicaciones diplomáticas con Estados Unidos se encuentren “en un estado de degradación profunda”. Reconoció que aún existe un canal mínimo de contacto, centrado en la situación de migrantes venezolanos retenidos en territorio estadounidense. “Hoy hay más de 60 niños y niñas secuestrados que no han sido entregados a sus familias”, denunció.

LA CELAC COMO ESPACIO DE DIÁLOGO

La propuesta de Caracas busca que la CELAC se convierta en el escenario central para la desescalada de tensiones. La organización regional ya había declarado en 2014 a América Latina y el Caribe como zona de paz, compromiso que ahora es puesto a prueba frente al riesgo de nuevas confrontaciones.

Maduro insistió en que la unidad latinoamericana y caribeña es clave para enfrentar cualquier amenaza externa. Según explicó, el diálogo regional debe prevalecer por encima de las provocaciones militares. “La paz no es un discurso, es una construcción diaria que se defiende con soberanía y dignidad”, afirmó.