DORIA MEDINA CONSIGUE LA VICTORIA ELECTORAL EN EL DEPARTAMENTO DEL BENI

Ago 21, 2025

Casi un tercio de los benianos no se sintió representado en las urnas, reflejado en votos nulos, blancos y ausentismo, lo que revela una fractura de confianza hacia los partidos y candidatos.

El Tribunal Electoral Departamental de Beni concluyó el cómputo oficial de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, confirmando la victoria de Samuel Doria Medina, candidato de la alianza Unidad, en este departamento. La definición de los resultados no solo permitió establecer al ganador, sino también visibilizó una significativa porción de votantes que se mostraron indiferentes o críticos frente a las opciones políticas en competencia.

Según los datos oficiales, Doria Medina alcanzó 82.058 votos válidos, equivalentes al 38,28% del total. Este respaldo le aseguró el primer lugar en la preferencia de los electores benianos, consolidando su presencia en la región amazónica. En segundo lugar se ubicó Jorge “Tuto” Quiroga, representante de la alianza Libre, quien cosechó 52.178 votos, lo que representa el 24,34%. El tercer puesto fue para el Partido Demócrata Cristiano (PDC), liderado por Rodrigo Paz, que sumó 30.181 votos, logrando el 14,08%.

La distribución de votos evidenció un escenario de fragmentación política, donde las tres principales fuerzas acumularon cerca de tres cuartas partes de las preferencias. Sin embargo, más allá de la disputa entre candidaturas, los datos revelaron un fenómeno que genera preocupación en torno a la participación ciudadana.

Los votos nulos alcanzaron el 11,10%, una cifra que refleja el descontento de una porción significativa del electorado. A ello se suman los votos blancos, que representaron el 3,41%. Si se considera además el ausentismo, que llegó a 45.439 ciudadanos habilitados —equivalente al 15,34% del padrón departamental—, se obtiene que el 29,85% de los benianos optó por no apoyar a ninguna de las propuestas políticas o directamente se abstuvo de acudir a las urnas.

En otras palabras, prácticamente tres de cada diez electores habilitados no se sintieron representados por los candidatos, ni convencidos por las propuestas en juego. Este dato, lejos de ser una estadística secundaria, plantea un reto mayor para la legitimidad de los resultados y la necesidad de fortalecer la confianza en los procesos democráticos.

El padrón oficial del departamento del Beni registró a 296.173 ciudadanos habilitados para esta elección. De ese total, únicamente 250.734 acudieron a votar, lo que confirma la persistencia de un desinterés electoral que, aunque no impidió el desarrollo de la jornada, sí reduce el margen de representatividad de las autoridades electas.

El triunfo de Doria Medina en Beni puede ser leído como un respaldo a su propuesta de cambio frente a los modelos políticos tradicionales, pero también como un voto pragmático en medio de un electorado dividido. Por su parte, el segundo lugar de Jorge Quiroga ratifica su capacidad de convocatoria en sectores que aún lo reconocen como figura política, aunque insuficiente para disputar el liderazgo departamental. El PDC, pese a ocupar el tercer puesto, quedó con un respaldo limitado, mostrando las dificultades de consolidar una base electoral firme en esta región.

Más allá de los resultados individuales, lo que destaca es el comportamiento ciudadano. La suma de ausentismo, votos blancos y nulos plantea interrogantes sobre el grado de identificación de la población con el sistema político y sus representantes. Para algunos analistas locales, este fenómeno responde a una mezcla de factores: desconfianza hacia los partidos, cansancio frente a los mismos liderazgos de siempre y una percepción de que los problemas estructurales del departamento no encuentran respuesta en las propuestas electorales.

En este contexto, el reto de las fuerzas políticas no solo será ampliar su caudal de votos en la siguiente vuelta o en futuras contiendas, sino también tender puentes con esa parte del electorado que hoy se siente excluida o distante del sistema democrático. El resultado del Beni, por lo tanto, no puede entenderse únicamente como una victoria de un candidato, sino como un llamado de atención sobre la necesidad de recuperar la participación y el compromiso ciudadano.