LITIO, MEDIOS Y PODER: LA ALIANZA ENTRE CLAURE, GILL Y UNA CANDIDATURA FABRICADA

Ago 4, 2025

Una red de alianzas empresariales, mediáticas y políticas se ha tejido por más de dos décadas para impulsar a Samuel Doria Medina como figura presidencial, en una trama que involucra a Marcelo Claure, Carlos Gill, y el control de recursos estratégicos como el litio.

Por Marco Antonio Santivañez Soria

Periodista

Durante los últimos meses, Bolivia ha sido escenario de revelaciones clave que permiten reconstruir una estrategia de largo plazo orientada a posicionar políticamente al empresario Samuel Doria Medina. Las piezas visibles de este armado —medios de comunicación, negocios internacionales y discursos coordinados— no son nuevas, pero han tomado forma definitiva a partir de datos, audios y documentos emergentes desde 2023.

UNA ALIANZA EMPRESARIAL CONFIRMADA

En una reciente entrevista concedida en Miami y reproducida el 4 de agosto de 2025 por Brújula Digital, Marcelo Claure confirmó que es socio de Carlos Gill, empresario paraguayo-boliviano y propietario de medios como La Razón y Extra.

Claure admitió además que “hace negocios en China y Estados Unidos” y sostuvo que los empresarios suelen “tratar de no involucrarse en la parte política”.

No obstante, sus declaraciones contrastan con su rol activo en el escenario político nacional y con la sociedad empresarial creada en España con Gill, en el marco de un creciente interés en el litio boliviano.

La firma conjunta Li3 Energy Holding SL, registrada en Madrid en noviembre de 2023, fue reseñada por el diario Los Tiempos (17 de diciembre de 2024) y está orientada a inversiones en litio.

La empresa se constituyó con un capital inicial de un millón de euros y forma parte de un entramado más amplio de operaciones en el sector de la energía estratégica.

LA OPERACIÓN MEDÍATICA

La participación de Gill, como dueño de medios de comunicación con alcance nacional, ha sido fundamental en la narrativa favorable a Doria Medina.

En el último año, La Razón, Extra y plataformas digitales mantuvieron una línea editorial que visibiliza encuestas favorables al candidato empresarial, minimiza sus vínculos con la privatización de empresas estatales y difunde propuestas orientadas a la “modernización” del país.

Este esquema de comunicación no ha operado solo. En abril de 2025, el portal Noticias Violeta reveló una entrevista en la que Samuel Doria Medina admite haber coordinado con Jorge Tuto Quiroga la adquisición de un tercio de las acciones de FANCESA en 1999, durante el gobierno de Hugo Banzer Suárez.

La operación fue presentada como subasta, tras el fracaso de una primera licitación que fue suspendida a pedido de la Iglesia Católica. Doria Medina relató que el entonces vicepresidente Quiroga lo llamó para “mostrar transparencia” y organizar una subasta abierta, que terminó adjudicándole las acciones por 33 millones de dólares.

EL AUDIO QUE AGITÓ EL TABLERO

A esta secuencia se sumó, a mediados de julio de 2025, la difusión de un audio atribuida a Marcelo Claure, publicada por el medio español EDA TV, en el que se escucha: “En Bolivia puedes comprar medios por nada y poner al político adecuado para una buena causa”.

Aunque Claure descalificó al medio argumentando que fue condenado por vulnerar derechos de menores, no negó el contenido del audio ni aportó una auditoría independiente que desmienta su autenticidad.

Las críticas a EDA TV, cuyo director Javier Negre tiene antecedentes judiciales en España, se centraron en la ética del medio, pero el audio en sí no fue desmentido técnicamente.

Según constató EDA TV.  (1 de agosto de 2025), expertos en análisis de voz descartaron manipulación por inteligencia artificial.

UNA ESTRATEGIA PLANIFICADA


La acumulación de estos hechos sugiere una planificación política de largo alcance:

En 1999, Doria Medina consolida activos estratégicos con apoyo del gobierno.

En la década de 2010, Carlos Gill consolida su estructura mediática en Bolivia.

En 2023, Claure y Gill se asocian para operar en el mercado del litio.

En 2024–2025, los medios bajo control o afinidad editorial difunden una narrativa uniforme que proyecta a Doria Medina como líder modernizador.

A esto se suma el progresivo posicionamiento de Claure como operador político no declarado. En la misma entrevista con Brújula Digital, Claure reveló que recién habló con Evo Morales “hace tres meses”, aclarando que su relación con actores políticos nacionales no es nueva, aunque la presente como distante.

UNA CANDIDATURA SIN IMPROVISACIÓN

En conjunto, los movimientos empresariales, las inversiones en medios y los discursos cuidadosamente sincronizados apuntan a que la candidatura de Samuel Doria Medina no es una improvisación electoral, sino el resultado de una estrategia de más de dos décadas, en los cuales tambien están inmersos Jorge Tuto Quiroga y Manferd .

Una estrategia que articula intereses transnacionales, recursos naturales estratégicos y una narrativa mediática cada vez más uniforme.