Beni registra más de 296 mil electores habilitados para las elecciones del 17 de agosto
Con el cierre del proceso de empadronamiento, Bolivia ya tiene definido el número oficial de personas habilitadas para votar en las elecciones del 17 de agosto. El Servicio de Registro Cívico (Serecí) informó que son 7.937.138 los ciudadanos registrados en el padrón electoral oficial, incluyendo a quienes viven en el país y en el extranjero. Este dato marca un momento clave del calendario electoral, pues hoy se cumple el plazo para entregar este padrón a la Dirección Nacional de Tecnología de la Información y Comunicación (DNTIC) del Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo que permitirá avanzar en tareas fundamentales como la selección de jurados electorales.
De los más de 7,9 millones de votantes, 7.567.207 están distribuidos en los nueve departamentos del país, mientras que los restantes 369.931 residen en el extranjero. La cifra confirma una tendencia de participación ciudadana activa, tanto dentro como fuera de Bolivia, y será determinante para el desarrollo de los comicios.
El departamento de Santa Cruz encabeza la lista con la mayor cantidad de personas empadronadas, con un total de 2.071.967 votantes habilitados. La Paz le sigue con 2.047.825 y Cochabamba con 1.443.013. Estos tres departamentos concentran más de la mitad del electorado nacional, reflejando también su peso político y demográfico dentro del país.
En medio de estos grandes números, también destaca el registro en regiones menos pobladas, como el departamento del Beni. Según el Serecí, 296.173 benianos están habilitados para votar, cifra que cobra relevancia tanto por su magnitud como por su potencial para inclinar resultados en una elección reñida. La participación del Beni, aunque menor en cantidad en comparación con otros departamentos, puede ser decisiva en escenarios ajustados. La presencia electoral en las provincias y municipios de la región es especialmente importante, dado el enfoque nacional en impulsar el voto rural e indígena como expresión de diversidad democrática.
Detrás del Beni se encuentra el departamento de Pando, que cuenta con 78.611 ciudadanos habilitados. Estas cifras completan el panorama del padrón nacional y reflejan un equilibrio que el TSE deberá tomar en cuenta al momento de organizar la logística electoral, desde la distribución de las maletas hasta la asignación de jurados y recintos de votación.
El voto boliviano en el exterior también tendrá un rol importante en esta elección. Se habilitaron 110 ciudades en 32 países del mundo para garantizar que los ciudadanos que viven fuera del país puedan ejercer su derecho democrático. Argentina lidera la lista con 162.531 empadronados, seguida de España con 82.274, Brasil con 47.623, Chile con 44.801 y Estados Unidos con 15.222. La distribución muestra el alcance de la diáspora boliviana y su peso creciente en el contexto electoral.
Uno de los aspectos que más resalta en el padrón oficial es la predominancia femenina. Hay más mujeres que hombres habilitados para votar: 3.874.550 frente a 3.692.657 varones. Este dato no solo marca una diferencia numérica, sino que también revela el protagonismo femenino en el proceso democrático del país.
Por edades, el padrón está compuesto por una amplia base de jóvenes. Solo entre los 18 y 25 años hay más de 1.460.000 electores. Este grupo etario, muchas veces determinante en elecciones anteriores, será nuevamente observado con atención por analistas y partidos políticos. La tendencia continúa de forma progresiva hasta los mayores de 66 años, quienes suman más de 794.000 votantes.
La entrega del padrón a la DNTIC da inicio a una serie de tareas técnicas que ahora se aceleran. Entre ellas, una de las más esperadas será el sorteo de jurados electorales, quienes tendrán la responsabilidad de garantizar la transparencia del proceso en cada mesa del país.
El vocal Gustavo Ávila explicó que todos estos pasos están encaminados a fortalecer la confianza ciudadana y asegurar una elección participativa y organizada. El Tribunal Supremo Electoral trabaja de forma simultánea en la entrega de copias del padrón a las organizaciones políticas, con el fin de garantizar un control cruzado del proceso y evitar irregularidades.
