La falta de recursos amenaza la participación electoral de bolivianos en países con pocos votantes.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) enfrenta una preocupación creciente por la falta de financiamiento que pone en riesgo la realización del voto en el exterior durante las próximas elecciones. El vocal Gustavo Ávila advirtió que, ante la ausencia de la aprobación del crédito por parte de la Asamblea Legislativa, el organismo podría verse obligado a limitar la votación en algunos países donde la cantidad de electores inscritos es muy baja.
“El crédito japonés que financiaría parte del proceso aún no ha sido aprobado esta semana, lo que genera una alarma en la organización del voto en el extranjero. Aunque hasta ahora no hemos tenido problemas en realizar los pagos, esta situación podría complicar la continuidad del proceso a medida que avance la logística”, señaló Ávila.
Actualmente, más de 300 mil bolivianos están habilitados para votar desde el exterior, con la gran mayoría concentrada en cinco países: Argentina, Chile, Brasil, España y Estados Unidos, que reúnen el 95% del padrón electoral internacional. Estas naciones son el foco principal para la organización del proceso electoral y donde se garantiza la votación.
Sin embargo, Ávila explicó que la Constitución exige que la votación en el exterior se realice en países donde Bolivia tenga representación consular, pero la logística de habilitar el voto en países con muy pocos votantes no resulta viable. Por ejemplo, en la India, donde solo siete electores están registrados, el costo de implementar el proceso electoral ascendería a casi 7.000 bolivianos por persona, cifra que el TSE considera insostenible.
“Estamos evaluando el costo-beneficio para decidir en qué países se mantendrá la votación. Priorizar la participación en aquellos con un número significativo de votantes es fundamental para optimizar recursos y garantizar una elección eficaz”, afirmó el vocal.
En comparación con las elecciones de 2020, donde el voto exterior se habilitó en 29 países, para este año se proyecta extender la cobertura a 32 países. Sin embargo, el TSE analiza excluir hasta cinco naciones con una inscripción mínima, como India y China, para evitar gastos excesivos en lugares donde el impacto electoral es prácticamente nulo.
El principal obstáculo para el TSE es la demora en la aprobación del crédito proveniente de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), que cubriría gran parte de los costos asociados a la organización, traslado y seguridad del material electoral, así como a la contratación del personal necesario para llevar adelante el proceso en el extranjero.
La entidad electoral confía en que la Asamblea Legislativa autorice pronto el financiamiento para garantizar la participación democrática de los bolivianos residentes fuera del país, especialmente en los países donde la comunidad boliviana es numerosa y la votación representa un aporte importante para el proceso electoral nacional.
