El Tribunal Supremo Electoral llevó a cabo el sorteo para asignar el orden de los frentes políticos en la boleta que se utilizará en los comicios generales de Bolivia
En una jornada breve pero significativa, la sala plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) realizó el sorteo que determinó el orden de aparición de los partidos políticos en la papeleta oficial de las elecciones generales programadas para el 17 de agosto. El acto, que duró cerca de 15 minutos, contó con la presencia de los delegados de las diez organizaciones habilitadas.
La dinámica fue sencilla: se dio lectura al artículo 139 de la Ley del Régimen Electoral, que establece el procedimiento para la asignación del orden en la papeleta, y luego se procedió con el sorteo. Cada representante extrajo un bolillo de una tómbola que determinó su ubicación en una de las diez casillas dispuestas.
El frente Alianza Popular fue el primero en sacar su bolillo, ubicándose en el extremo izquierdo de la papeleta, en la posición uno. ADN (Libertad y Progreso) obtuvo el segundo lugar, mientras que Súmate (Autonomía para Bolivia) quedó en la tercera casilla. La agrupación Nueva Generación Patriótica (NGP) se hizo con el cuarto espacio y Libre (Libertad y Democracia) se posicionó en el quinto.
El sexto lugar le correspondió a Fuerza del Pueblo, partido liderado por el alcalde cruceño Johnny Fernández. En séptimo lugar se ubicó el Movimiento al Socialismo (MAS), seguido por Morena, que ocupará el octavo lugar. Unidad fue asignada al noveno puesto por descarte, mientras que el Partido Demócrata Cristiano (PDC) quedó en la décima y última casilla de la papeleta.
Este orden ya se refleja en las papeletas que están en etapa de diseño, y salvo cambios de último momento por decisiones judiciales o administrativas, será el que se mantenga para el día de la elección. Según el calendario establecido por el TSE, hasta el miércoles se revisarán los diseños enviados por las organizaciones políticas, los colores institucionales elegidos, las fotografías de los candidatos y otros detalles técnicos necesarios para iniciar el proceso de impresión.
La impresión estará a cargo de una empresa especializada y se contempla la producción de aproximadamente 7,5 millones de papeletas, cifra que cubre el padrón electoral habilitado para esta elección.
El sorteo fue calificado como ágil y transparente por los observadores presentes. La metodología utilizada evitó contratiempos y permitió una participación ordenada de los delegados, quienes actuaron conforme al orden alfabético de sus organizaciones.
Este paso es clave en la recta final del proceso electoral, ya que permite a las organizaciones políticas preparar su estrategia de difusión visual y de campaña con base en la posición que ocuparán en la boleta. La ubicación puede influir en la recordación del votante, especialmente en zonas rurales donde el reconocimiento visual es un factor determinante.

