La jornada de bacheo fue mucho más que una intervención vial. Fue una declaración pública de la forma en que la actual administración entiende la política: cercana, empática y orientada a la acción directa.
Con una pala en mano y al mando de una aplanadora, el alcalde de Trinidad, Cristhian Cámara, sorprendió a vecinos y obreros al incorporarse personalmente a los trabajos de mantenimiento vial en la intersección de las calles Melitón Villavicencio y Rodolfo Araúz. Fue durante la primera jornada de bacheo urbano de esta gestión municipal, y su presencia no pasó desapercibida.
Sin protocolo, discursos ni trajes formales, Cámara se puso al nivel de la brigada de Obras Públicas. La imagen fue poderosa: el principal representante del gobierno local trabajando codo a codo con los operarios, en una escena que algunos calificaron como simbólica, pero que para el alcalde representa mucho más.
“Estamos trabajando por usted, vecino”, declaró mientras dirigía la intervención en la vía. “Esta gestión no se queda en el escritorio, salimos a las calles porque ahí es donde se transforma la ciudad”, añadió.
Más que un gesto: una política de cercanía
En una etapa marcado por limitaciones económicas y escasez de combustible, el mensaje fue claro: la gestión municipal no se detiene. Cámara promovió incluso un “reto simbólico” entre la brigada de bacheo y la Secretaría de Obras Públicas, alentando al equipo técnico a superar obstáculos y demostrar que el servicio público se ejerce con compromiso, unidad y esfuerzo.
Los trabajos de mejoramiento con asfalto frío concluyeron antes del mediodía, en una jornada que destacó por su eficiencia operativa y por el mensaje que dejó: el desarrollo de Trinidad se construye desde el terreno, con liderazgo activo y voluntad política.
Voces vecinales: reconocimiento espontáneo
La reacción de los vecinos fue inmediata. Pura Dorado, residente del sector, no ocultó su admiración al ver al alcalde participando activamente en la obra.
“Es un ejemplo a seguir. Verlo tan comprometido, ensuciándose las manos por su pueblo, nos llena de orgullo. Es un verdadero líder”, expresó emocionada.
Luz Bravo, otra vecina de la zona, también valoró el gesto: “Me parece algo maravilloso. Demuestra su humildad y su deseo genuino de servir. Eso no se finge, se nota”, dijo.
Una gestión con rostro humano
La jornada de bacheo fue mucho más que una intervención vial. Fue una declaración pública de la forma en que la actual administración entiende la política: cercana, empática y orientada a la acción directa.
La presencia del alcalde en el lugar no solo impulsó el trabajo técnico, sino que reforzó un estilo de liderazgo que apuesta por la visibilidad, el contacto con la ciudadanía y el ejemplo como herramienta de gestión.
Trinidad está cambiando. Y lo hace desde abajo, desde las calles. Con las manos en la obra y el corazón puesto en el servicio público.


