LA ECONOMÍA BOLIVIANA REGISTRÓ UNA CAÍDA DE 2,40 POR CIENTO ESTE SEMESTRE

Oct 14, 2025

El Instituto Nacional de Estadística reportó que la desaceleración económica responde a factores políticos, bloqueos y dificultades en los sectores extractivos, mientras algunos rubros agrícolas y financieros mostraron un leve crecimiento.


La economía boliviana experimentó una contracción de 2,40% durante el primer semestre de 2025, de acuerdo con los datos oficiales publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El informe atribuye la caída al contexto político y a los bloqueos que afectaron la circulación de bienes y servicios en distintas regiones del país entre marzo y junio.

El director general del INE, Humberto Arandia, explicó que los conflictos sociales y los cortes de rutas interrumpieron la logística y frenaron la actividad productiva. “El exceso de bloqueos afectó al transporte y a toda la cadena productiva, lo que repercutió en varios sectores clave de la economía”, señaló en conferencia de prensa.

El reporte del instituto detalla que la actividad extractiva —que incluye minería e hidrocarburos— registró la caída más pronunciada, con un -12,98%. Este comportamiento incidió significativamente en el resultado global, ya que el sector continúa siendo uno de los pilares de la economía nacional.

El comercio también mostró una reducción de 5,18%, seguido por las actividades inmobiliarias y profesionales, con -3,56%. En tanto, los servicios de electricidad, agua y recolección de desechos se redujeron en 2,45%; el transporte y las comunicaciones, en 2,24%; y la administración pública, salud y educación sin fines de lucro, en 0,90%.

A pesar del resultado general negativo, algunos rubros consiguieron mantener niveles de expansión moderada. La agricultura, la silvicultura, la ganadería y la pesca crecieron 3,71%, mientras que las actividades financieras y de seguros aumentaron 2,59%. También se registraron incrementos en el alojamiento, la gastronomía y los servicios de bebidas (2,38%), la industria manufacturera (0,80%), las actividades comunales y personales (0,52%) y la construcción (0,46%).

Arandia indicó que, aunque el crecimiento acumulado es negativo, se prevé una recuperación gradual durante los próximos trimestres. “No esperamos una mejora completa, pero sí un proceso de estabilización progresiva”, afirmó.

El Gobierno había proyectado un crecimiento del 3,51% para 2025 en el Presupuesto General del Estado, cifra que ahora parece difícil de alcanzar. En los últimos años, el país venía de una tendencia descendente: tras crecer 6,11% en 2021, el Producto Interno Bruto (PIB) cerró 2024 con apenas 0,73%.

El escenario económico se ve además condicionado por la baja disponibilidad de divisas y la reducción de las reservas internacionales, que pasaron de 3.148 millones de dólares a finales de 2023 a 2.807 millones al cierre del primer semestre, según el Banco Central de Bolivia.

A ello se suma la persistente escasez de combustibles y una inflación acumulada del 16,92% hasta julio, superior a la meta oficial del 7,5% para todo el año. En este contexto, el Banco Mundial pronosticó que Bolivia, junto con Haití, será uno de los pocos países de la región que no registrarán crecimiento en 2025.

Los próximos meses serán decisivos para conocer si las proyecciones de recuperación del INE logran reflejarse en los principales indicadores económicos, en medio de un panorama internacional incierto y una coyuntura política interna aún marcada por la conflictividad social.